

Su creador, Willy Messerschmitt (1898), fundó su propia compañía «Messerschmitt Flugzeugbau GMBH» en 1926, pero el programa tuvo que recorrer un largo y complicado camino hasta que el Messerschmitt Bf 109 voló por vez primera en septiembre de 1935. El proyecto estuvo jalonado de innovaciones históricas, distintos desarrollos, pruebas, éxitos y fracasos hasta convertirse en un caza icónico de la contienda mundial.
El Messerschmitt Bf 109 fue el principal caza de los ases alemanes y estuvo en servicio hasta los años sesenta. Sin duda alguna un caza legendario, uno de los aviones históricos con más carisma que han surcado los cielos.
Autor: Javier Ormeño